Consejos para organizar un viaje a Mallorca

Mallorca recibe año tras año más de trece millones de visitantes. La organización reviste especial importancia cuando se viaja en los meses de verano o en fechas festivas, momento en que la ocupación hotelera, los altos precios y otros inconvenientes entran en escena. Incluso la búsqueda de aparcamiento puede ser un quebradero de cabeza. Una solución factible es Reservar Parking Aeropuerto de Mallorca, sobre todo si se planea explorar la Cala Gamba, el espacio natural de Es Carnatge y otros destinos cerca de sus inmediaciones.

En el centro de Palma, la saturación del aparcamiento es evidente, y encontrar una plaza gratuita libre puede ser misión imposible. El grueso del aparcamiento disponible está en zona azul y puede reservarse con antelación, una medida indispensable en las zonas más turísticas. Existen apps para móvil que facilitan la búsqueda y el pago de este tipo de estacionamientos.

Reservando este y otros servicios con antelación, es más fácil establecer un presupuesto, documento esencial en una ciudad como Palma de Mallorca que encabeza la lista de las más caras para vivir, según un estudio de Kelisto. En la comida, los souvenirs o los desplazamientos, lo inteligente es recoger el precio en horquillas o rangos estimados, pues la época del año y otros factores encarecen el coste.

Mallorca presenta una imagen distinta en función de la temporada. Visitarla entre junio y agosto permite disfrutar de un animado ambiente social y unas temperaturas ideales para el baño. Decantarse por la temporada baja ofrece un clima más moderado y unas tarifas más asequibles para el turista con presupuestos ajustados.

Planificar el itinerario a seguir es otra de las claves para hacer turismo en la isla balear. Quienes viajan a la aventura, sin un rumbo fijo, limitan su recorrido a las playas y calas más populares o a los principales monumentos del casco antiguo (La Seu, el Palacio de la Almudaina, etcétera). Pero Mallorca tiene mucho más que ofrecer. La Sierra de Tramuntana, el Faro de Formentor o las Cuevas del Drach son joyas turísticas que merece la pena visitar.