Enriquece el entorno de tu gato

Al pensar en los cuidados para la salud de tu gato ¿has pensado en enriquecer su entorno? El enriquecimiento del entorno suele ser el gran olvidado cuando pensamos en el bienestar de un gato y no somos conscientes de la gran importancia que tiene. Muchos gatos presentan problemas de comportamiento o incluso de salud, con estrés, exceso de sueño o apatía porque su entorno no es amigable para ellos.

Para empezar, el peludín necesita de un lugar muy tranquilo para descansar. Tiene que ser un espacio en el que no haya corrientes, pero tampoco tránsito de gente. Donde pueda estar descansando y sepa que nadie va a molestarlo. Para estar relajado, el lugar deberá o bien hacer efecto cueva, es decir, funcionar como un escondite en dónde meterse y no ser visto, o bien ser un lugar alto que le permita controlar a su alrededor. El gato nos dará pistas de dónde quiere estar, allí donde ves que suele ir a descansar ponle sus cosas y, sobre todo, evita molestarlo para que sienta que es su espacio seguro.

Si solo tienes un gato, puedes tener solo un arenero, pero es importante que esté muy limpio y accesible en todo momento. El gato no debe de ser molestado cuando lo usa para que no acabe rechazando ir por miedo. Por eso, no es bueno ponerlo al lado de máquinas que hagan ruidos que puedan asustarlo o moverlo de sitio.

La comida del gato debe de estar alejada del arenero. Con la comida podemos jugar, colocándola en diferentes sitios en pequeñas cantidades para que la busquen y fomentar así el juego y la caza, dos instintos muy unidos y que es imprescindible incentivar en el animal.

Jugar con nuestro gato es importante. Cada gato tendrá su manera de jugar y de relacionarse, por lo que tendrás que buscar qué le gusta a tu minino. Algunos adoran jugar un rato con un láser; otros se estresan con este tipo de juguetes. Los plumeros pueden ser ideales para gatos jóvenes y muy activos, mientras que los mayores pueden preferir juegos más tranquilos. Los tragones se lo pasarán pipa con los juguetes que dan premios.

A mayores de esto, podemos tener pelotas y peluches a su disposición todo el día. Poco a poco iremos viendo qué le gusta a cada gato, porque todos son diferentes. Y, por último, no olvidemos proporcionarle un rascador donde pueda estirarse y arañar cuánto quiera evitando así que use los muebles.